Hilenci Ta
Sobre mi.
miércoles, 1 de junio de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
Me encantaría que sepas lo que sos para mí, aunque te lo dije millones de veces, personalmente, por cartas, por textos, por msn por todos lados. A pesar de todo y de todos siempre te quedaste al lado mío, estando junto a mí en los momentos más difíciles como también en los momentos más lindos.
Era ir al colegio y que vos estés ahí, que después vengas a mi casa o me llamabas… así era todos los días, nunca faltando tema de conversación, quizá muchas veces hablándonos del mismo tema una y otra vez, dándonos consejos que nosotras mismas no seguimos.
Que estemos hablando por teléfono y al mismo tiempo por msn o solo que estés en el teléfono y no hablarnos porque estamos en la computadora, pero sabemos que la presencia está. Obviamente que llegaron las vacaciones y esto no cambió, que vengas a mi casa todos los días o yo a la tuya! Llamarnos después de que nos veíamos y decirnos “te extraño”
Después que vengas de vacaciones conmigo, una semana. Fue difícil aguantarte, jaja. Fue lo mejor, aunque llore casi todos los días por eso que ya sabes… siempre diciéndonos patéticas! Y la verdad que lo éramos en ese momento, pero son cosas que nunca nadie se va a enterar. El caminar por la playa todos los días para hacernos mas y mas amigos… resultaron ser todos daltónicos pero bueno. Y esta de más decir que fueron las mejores vacaciones de mi vida, por dos cosas: porque estuviste vos y porque las disfruté con vos.
Todavía no logro entender como podes soportar mi voz y mi mal humor, siempre a pesar de eso estas ahí para mí. Si yo fuera vos, te clavo un cuchillo en la cabeza por rompe bolas, pero que bueno que me tengas paciencia.
La primera vez que te conocí, fue cuando entraste a mi aula con esos ojos que todos se quedaron mirando y yo con una sonrisa, no se porque. Pero a medida que pasaba el tiempo te iba odiando y me caías muy mal (bueno eso ya lo sabes) Pero aprendí a que no hay que juzgar a la gente sin conocerla… después el “destino” nos puso cara con cara, pasaba el tiempo y te iba queriendo mas, mas, mas y mas. Siempre tenía el miedo de que vos me dejes por lo que decían los demás y admito, me confundí, porque a pesar de todo estuviste siempre para mí, pero siempre, al lado mío. Y te juro que si antes me hablaba con cien personas, ahora me hablaré con cinco… porque no necesito mas, porque si estas vos tengo todo y te lo dije mil veces, porque sos lo mas importante en mi vida.
Aunque siempre tengamos nuestros rayes, los momentos hermosos son mayoría… Conciertos en mi casa, charlas de madrugada, salidas, fracasos divertidos, vicios y muchas pero muchas cosas más.
Y ahora que quizá me valla del colegio o que no estemos en el mismo curso, me mata. Porque me acostumbre a estar con vos, a verte día a día y después… ¿Qué va hacer de nosotras? Amigos diferentes quizá, salidas a otros lugares, pocos amigos en común, ocupadas en otras cosas. Con solo pensarlo me da ganas que todo termine para mi, porque aunque suena cursi no hay yo si no estas vos, ¿entendes? Porque si hay algo por lo que mataría o diera mi vida, lo haría por vos.
No quiero nunca separarme de tu amistad, porque se que como vos no va ver otras… diferentes, si ¿pero mejores? No.
Quiero que estemos juntas siempre y que nuestros hijos sean amigos o se caguen a piñas jajajaja, quiero que cuando seamos grandes sea todo como ahora, todo perfecto. Quiero que esto quede para siempre, todavía nos falta compartir muchas cosas juntas, muchos momentos… por eso no me quiero separar de vos ahora.
A veces creo que decirte “te amo” no es suficiente, porque la amistad que tenemos es mucho más que eso, es más que una simple palabra. Nada es suficiente para nosotras y tenemos que admitir que hay cosas inexplicables en la vida y yo creo que esta es una… palabras que no alcanzan.
Sos todo en mi vida, pero todo, te juro. No quiero nunca perderte y voy hacer lo posible y más para que nunca nos separemos.
Te amo Mejor Amiga.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
No tengo ganas de nada, nuevamente el nombre de un chico me zumbeaba en la cabeza. El era unos años mayor que yo, y convengamos que en esta edad hay bastante diferencia, aunque en ese momento no me interesaba aquello en lo más mínimo. Me creía madura y tenía ganas de conocer a un hombre a quien amar. Él era el típico jugador de rugby, rubio tirando a morocho con ojos celeste bien carilindo, en ese momento era lo mejor que me pasaba, que en realidad no me pasaba. Yo era la presa perfecta de un cazador que me ignoraba, sabia que existía pero me ignoraba completamente. Empecé a pasar horas de clases escribiendo hojas enteras con su nombre y el mío entrelazados, con nuestras iniciales con distintos colores y rodeados de corazones. Él ocupaba el 95% de mi mente. Una tarde me decidí, estaba con todo mi amor adolescente, que aparentaba ser puro y comprensivo pero que me provocó el dolor más fuerte que había sentido jamás. Recuerdo haber ido hasta el club de rugby donde pensé que iba a estar entrenando. Estaba todo planeado: iba a llegar con mis amigas con la supuesta intención de ir a ver a mis amigos, pero de casualidad me tropezaría con él y podría escuchar su voz o tener su mirada clavada en mi por un momento. como siempre.. nada de eso ocurrió ¿porque uno se imagina tremenda estupidez?Entre al club nerviosa, muy nerviosa, me sudaban las manos, me temblaban las piernas y como siempre la puta sonrisa delatadora, infaltable cuando lo ves. Di un vistazo a la derecha, otro a la izquierda, sin monos en la costa. ¿porqué creí que iba a estar allí? no sé. Supongo que a esta edad las cosas siempre tienen que salir como uno quiere, como uno anhela. Más tarde aprendería a dejar de soñar, pero ahora necesitaba verlo, y no estaba, nunca estuvo.
La semana siguiente terminé de desabasteserme de amor propio cuando escuché: "esta de novio con la hermana de mengano". Invento, porque después de escuchar estar de novio.. deje de escuchar, me vinieron miles de sentimiento horribles juntos. Los amores juveniles son así, obsesivos, absolutos, a todo o nada. Supuse que debía superarlo, pero nada había de cambiar. Él seguía en mi cabeza. Lo perseguía, lo buscaba, me escondía, lo llamaba, atendía y cortaba. Me sentía necesitada de su voz, de su mirada, de su cuerpo, de sus palabras. Mis inventos de un futuro con él, que podíamos ser felices juntos seguía. No entendía porque no se concretaba mi sueño.
jueves, 9 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
jueves, 2 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010







